¿De qué se trata?

Se me ocurre definir este blog como un disforme artefacto de operaciones literarias, que suele funcionar ‒aunque no siempre‒ por una suerte de principio de Arquímedes (en ocasiones opera como una vulgar maquina de succión-regurgitación de pulsiones lecto-escriturales). Las lecturas que lo alimentan, a su vez volúmenes de densidades variables, desplazan y hacen emerger otros volúmenes, hasta entonces enterrados en las gazaperas del alma. Estos últimos los propongo como lecturas otras destinadas a un público que cultiva la sana desconfianza por el oficio del literato.

          El autor de este blog ‒quien por vanidad se fabula a sí mismo escritor‒ escribe sobre lo que lee desde una selecta promiscuidad (una aspiración a la universalidad), para terminar encarnando, al final de cuentas, la peor parte de la paradoja del incisivo Karl Kraus: un escritor que pasa mucho tiempo leyendo es como un camarero que pasa la mayor parte de su tiempo comiendo.

          En general, la de este sitio es una atmosfera de in media res, esto es, cada texto responde a una necesidad precisa, tiene un mensaje sencillo que transmitir, ya sea el menester de difundir, ya sea el exabrupto de querer arrancarse de las entrañas la frustración. En todo caso, lo que propongo es un peusodiletantismo riguroso que oscila entre la indagación y la ocurrencia. La literatura como practica vital, oficio desesperado, para decirlo con Castellanos Moya.

          Ahora bien, también puede decirse que el lector encontrará aquí un mosaico azaroso donde se aglomeran textos de calañas diversas. Por un lado, de ficción, en el sentido más escueto de la palabra: desde relatos sencillos, juegos de hibridación narrativa, hasta trozos de novelas cuya redacción he sido incapaz de continuar. Por otro lado, hay también no-ficción: notas de lectura (que a veces resultan ser pseudoficciones), artículos, reseñas, poemas, semblanzas de autores, etc. Concebí en un principio tres categorías para agrupar estos textos y así darle un sentido a lo que voy publicando. Con el tiempo, vi la necesidad de agregar una cuarta, y es posible que más adelante se imponga la necesidad de sumar una quinta. Se verá. Por último, la categoría Sándor Márai recoge las virutas de textos que escribí ‒durante mi doloroso transitar por la Universidad Sorbonne-Nouvelle‒,  en torno a la obra de este escritor húngaro (al que he leído con pasión y al que consagré importantes horas de trabajo).

          Doy al César lo que es del César. Este es un blog de creación personal. El plagio nunca es más que una efímera tentación. No obstante, si el lector encuentra que alguno de los contenidos aquí publicados, atenta contra derechos de autor (suyos o de un tercero) le ruego me lo haga saber. Procederé a rectificar de inmediato.